Thursday, July 5, 2007

¿SOLO PARA ESO DA TU IMAGINACIÓN?

Saturday, June 25, 2005

Me gustaría, Cristina, de verdad, que fuera así de sencillo, escribe, a mano, en una carta que ha traído un mensajero muy joven esta mañana de lluvia hasta mi casa.

--¿Quiere que le diga algo? --me ha preguntado antes de darse la media vuelta y salir, titubeando.

--No --le dije, titubeando también, incierta--. Nada.

Me gustaría que bastara con oír ese ruido de voces en la calle, con levantarse, con correr una cortina. Me gustaría que bastara con la pena ajena, la vergüenza propia, el dolor de los otros, la misericordia, el placer. Me gustaría, de verdad, que todo eso fuera suficiente. También a mí me enternecen esas cosas, te lo juro.

Quisiera decir que lo escribe con pesar, pero mucho me temo que eso no es cierto.

¿Y qué creías? Sales corriendo, espantada, con la convicción, según leo en tu blog, de que no verás algo así en tu vida. Insisto: ¿Qué creías entonces? ¿Qué te imaginabas?

Ser vampiro tiene sus privilegios, Cristina: escribe, y lo noto en esta oración apenas, en esa letra pequeñísima y firme que, en tinta marrón, atraviesa lahoja de papel cuadriculado. :la soledad, por ejemplo. Tú, que escribes,debes saberlo. Debes saber qué preciosa, qué necesaria, qué difícil de retener es: la soledad. Su gozo. Su extrema libertad. Este aire que yo elijo. Y el espacio que llena.

Quisiera creer que miente, pero mucho me temo que eso no es cierto.
(Esta es una carta escrita desde la soledad. Lo entiendo así. La magnífica).

No puedo ver la luz del día, efectivamente, pero la noche me pertenece. No soy capaz, como dices, de “bañarme de luz, respirar la luz, lagrimear la luz” pero añorar la luz puede ser igual o más poderoso. ¿Lo habías pensado? Lo que importa, en todo caso, querida Cristina, es la relación con eso, con la luz. Lo que importa es el deseo. Su intensidad. Su arraigo.

Quisiera creer que falsea, pero mucho me temo que eso no es cierto. ¿O es cierto?

Aquí hubo una cortina de pesado terciopelo.
Detrás de la cortina hubo un perfil—delicado, impensable, femenino.
Detrás del perfil, muchos años.
Aquí hubo señuelo.

¿Sólo para eso da tu imaginación?, pregunta, después de lo que pareciera ser un largo silencio. Un silencio atravesado de bruma. ¿La oigo correr ahora?¿Son esos los piquetes de sus pasos sobre el pavimento? ¿Sólo de esa manera--normal, terrestre, diurna--puede soportarme tu imaginación? Veo que no nos hemos entendido. ¿Y la respiración que se trasmina por debajo de la puerta es un castillo que se derrumba? Veo que no nos entenderemos. ¿Está aquí, detrás mío, espiando lo que leo, que son sus letras, que es su tinta, su reticencia, sobre la parte posterior de mi hombro izquierdo? ¿Está en los lados de la lluviosa mañana gris y, luego entonces, ha sucumbido?¿Sobrevuela su propio desastre como un pelícano sin dirección? ¿Ha caído?¿Está cayendo? Veo tu deseo, Cristina, que es aniquilarme.

Aquí hubo una pesada cortina de terciopelo.
Un perfil.
Un señuelo de escrituras íntimas.
Aquí está todavía el dónde, el cuándo, el cómo una cortina se cierra.
(¿Pero es verdad que, reacia, se cierra la cortina?)
La mujer soslaya la sospecha suspendida.

No es para tanto el día, querida. Los árboles crecen en el día. Los animales despiertan en el día. Los hombres. Las mujeres. Se hacen en sus días. Pero el día puede ser también el pliegue donde se suspende, de soslayo, la sospecha. Yo soy el despojo. ¿Y si esto fuera un castillo? ¿Y si fueras tú la que no necesitara la luz?
Afuera: la llovizna.
El verano se inicia así: con la llovizna. Todo es gris. Recuerdo que el bosque alrededor de todo esto, que es el gris, se llama Lutavia. En Lutavia hay reuniones secretas que congregan, en lugares y fechas desconocidas, a hombres y mujeres que no pertenecen a nada. Recuerdo su primera misiva. ¿Y si yo fuera la que precisara de oscuridad?

El mensajero, que regresa con toda seguridad de Lutavia, insiste: ¿Quiere que le diga algo?
Yo insisto: No, nada.

Y veo el cadáver una vez más. Y juro que no volveré a ver algo así en mi vida. Y me pregunto, sin poder dejar de temblar, cuál de las dos no puede salir de la oscuridad.

--crg

# posted by crg @ 5:01 PM

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